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Friday, December 24, 2021

My top 10 blog posts in 2021 / Mis artículos de blog más leídos en 2021

Mis artículos de blog más leídos en el 2021 / My top 10 blog posts in 2021


# 10 Proposals by Pedro Castillo, candidate in Peru

https://economicsandinvestment.blogspot.com/2021/05/proposals-by-pedro-castillo-candidate.html

# 9 Prohibido Olvidar

https://economicsandinvestment.blogspot.com/2021/04/prohibido-olvidar.html

# 8 Presentation on Climate Change, the Paris Agreement and Climate Finance

https://economicsandinvestment.blogspot.com/2021/11/presentation-on-climate-change-paris.html

# 7 Resumen de mi gestión como Viceministro de Economía de Ecuador

https://economicsandinvestment.blogspot.com/2021/10/resumen-de-mi-gestion-como-viceministro.html

# 6 Disinfodemic

https://economicsandinvestment.blogspot.com/2021/02/disinfodemic.html

# 5 Ecuador: Agreement with the IMF and the presidential candidates

https://economicsandinvestment.blogspot.com/2021/01/ecuador-agreement-with-imf-and.html

# 4 ¿Año Nuevo, Vida Nueva?

 https://economicsandinvestment.blogspot.com/2021/01/ano-nuevo-vida-nueva.html

# 3 Elecciones en Ecuador: Dos opciones opuestas

https://economicsandinvestment.blogspot.com/2021/03/elecciones-en-ecuador-dos-opciones.html

# 2 Ecuador: Acuerdo con el FMI y los candidatos presidenciales

 https://economicsandinvestment.blogspot.com/2021/01/ecuador-acuerdo-con-el-fmi-y-candidatos.html

And my top blog post of 2021 / Y el artículo más leído en 2021:

Green Recovery and Climate Finance in Ecuador

https://economicsandinvestment.blogspot.com/2021/08/green-recovery-and-climate-finance-in.html





Tuesday, December 21, 2021

Un año extraño

El año 2021 fue otro año extraño, afectado por la pandemia. También tuve cuatro empleos durante el transcurso del año (según LinkedIn, trabajé 14 meses, porque terminé y comencé a trabajar a mitad de mes).

A principios de año, Vanessa y yo habíamos estado finalizando 9 meses de esencialmente quedarnos en casa (habíamos regresado de Perú y Ecuador en febrero de 2020, cuando la pandemia golpeó a los EE.UU. en marzo).

Sin embargo, un nuevo empleo como “Experto en Financiamiento Climático” para el Programa EuroClima+ de la Unión Europea (a través de la Agencia Francesa de Desarrollo) requirió que viajase a Bogotá, Colombia para comenzar el trabajo.

Pude obtener una de las primeras vacunas de Pfizer antes de viajar (pero Vanessa no pudo).

Entonces, comencé el nuevo trabajo, pero esencialmente seguía teniendo todas las reuniones por videoconferencia (Zoom, WebEx, Teams, etc.).

A finales de enero, tuvimos que volar de regreso a Miami, para conseguir la segunda dosis de Pfizer (y también para un tratamiento médico periódico). La idea era quedarse unos días y volar de regreso a Bogotá. Recibí la segunda dosis de la vacuna. Pensé que tenía algunos efectos secundarios leves. Sin embargo, cuando me hice una prueba de PCR de COVID-19 (para volar de regreso a Colombia), di positivo. Afortunadamente, Vanessa (que aún no estaba vacunada) no dio positivo. Fue un episodio bastante leve, dado que supongo que la primera dosis de vacuna había generado algo de inmunidad. Tenía un poco de fiebre y malestar, pero no síntomas más graves.

En cualquier caso, nos vimos obligados a quedarnos en Miami. Cuando finalmente di negativo, volamos de regreso a Colombia. Bogotá estaba teniendo una segunda ola y había muchas restricciones (incluido que solo podía ir a la oficina un par de días a la semana). Finalmente pude convencer a la buena gente de la AFD de que no tenía mucho sentido pagar un apartamento de AirBnB solo para trabajar desde la casa (considerando especialmente que todas las reuniones seguían siendo virtuales). Así que volvimos a Miami. Vanessa finalmente pudo recibir la primera dosis de la vacuna.

También debo mencionar que desde julio de 2020 había estado trabajando de forma remota (y a tiempo parcial) para un proyecto de “vivienda verde” en Mongolia financiado por el Banco Asiático de Desarrollo. Aunque inicialmente la idea había sido que el equipo viajara a Ulaanbaatar (Ulán Bator en los buenos tiempos), finalmente solo pudimos trabajar de forma remota.

Entonces, estaba felizmente trabajando de forma remota en los dos proyectos relacionados con el financiamiento climático, cuando se llevaron a cabo las elecciones ecuatorianas. Había hecho campaña en la primera vuelta por mi amigo César Montúfar (contribuyendo a su plan de gobierno), pero en la segunda vuelta apoyé a Guillermo Lasso. Era el candidato que competía con el candidato Correísta (Chavista).

Contra las expectativas y las encuestas iniciales, Lasso logró remontar en la segunda vuelta, en parte gracias a la ampliación de sus propuestas para incorporar algunas iniciativas de centro y centro izquierda (tales como aumentar el salario mínimo, defender los derechos de las mujeres / LGBTQ / medioambientales), y comprometerse a luchar contra la desnutrición infantil, algo que el nominalmente izquierdista Correa no había logrado en 10 años, pese a haber contado con más de $ 360 mil millones en ingresos fiscales.

Lasso nombró como ministro de Economía y Finanzas a Simón Cueva, un economista centrista y prestigioso, que había trabajado anteriormente en el FMI y en cargos académicos.

En un gesto sorprendente, el Ministro Cueva me pidió que me uniera a su equipo como viceministro de Economía. Había estado considerando el servicio público en Ecuador (incluso pensé en postularme para ser miembro de la Asamblea Nacional, representando a los migrantes en América del Norte), pero aun así la propuesta me tomó un poco por sorpresa. Soy un economista de centro izquierda (inclinado hacia la socialdemocracia), por lo que no esperaba unirme al gobierno de un ex banquero de centro derecha. Pero acepté, dada mi confianza en el Ministro Cueva, y también la urgente necesidad de atender la severa crisis económica, social y sanitaria que atravesaba Ecuador. Entonces, me mudé a Quito (no podía servir como viceministro de manera remota 😉).

Nunca había ocupado un cargo público en Ecuador, excepto quizás por un período de seis meses cuando fui Representante del Ecuador en el Directorio del FMI en 2006 (antes de Correa). Lamentablemente tuve que dejar mi trabajo de consultoría para el programa EuroClima+/AFD y para el proyecto de vivienda verde de Mongolia.

Los desafíos eran múltiples. El impulso inicial fue poner en marcha y financiar una campaña de vacunación masiva, que se incrementó hasta el punto en que el 12% de la población total de Ecuador recibió una dosis en una sola semana. El presidente Lasso se había ofrecido a vacunar a 9 millones de personas en sus primeros 100 días en el cargo, lo que en ese momento parecía un objetivo demasiado ambicioso, pero de hecho se cumplió.

El segundo esfuerzo fue renegociar los términos de una “Facilidad Extendida” con el FMI, que le permitiría a Ecuador recibir $ 1.500 millones en 2021. El programa inicial buscaba incrementar los ingresos fiscales en un 3% del PIB (alrededor de $ 3.000 millones) en 2022; se pensaba que esto podría lograrse elevando el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en 3 puntos (al 15%); este, sin embargo, es un impuesto regresivo, y parecía poco probable que la Asamblea (dominada por partidos de izquierda y centro-izquierda) lo aprobara.

El equipo del Ministerio logró negociar con el FMI para reducir la cantidad de ingresos adicionales esperados y diseñó una reforma fiscal de tributación directa que solo afectaría al 3.5% de la población con mayores ingresos (así como al 0.1% de la población con mayor patrimonio).

Aunque se trataba de una reforma fiscal muy progresiva (algunos la llamaron socialdemócrata), al final la mayoría de los partidos de "izquierda" y "centro-izquierda" en la Asamblea no votaron a favor de ella, sino que simplemente dejaron se convierta en ley al no tomar posición (según los términos de las leyes de emergencia, si una ley propuesta no se adopta o rechaza en 30 días, entra en vigencia automáticamente).

Se requería un mayor esfuerzo para reactivar la economía, impulsar la inversión y el empleo del sector privado. En el período hasta septiembre, las ventas, los ingresos fiscales, la inversión privada y el empleo comenzaron a recuperarse (desde sus mínimos pandémicos). Ayudaron los avances en vacunación, así como algunos créditos multilaterales que se canalizaron hacia las pequeñas y medianas empresas. También se redujeron aranceles y algunos impuestos. En esta nota se resumen algunos logros:


En agosto, me notificaron que se había aprobado un puesto de consultor para el que había postulado muchos meses antes (en 2020). Se trataba de un contrato a largo plazo (cinco años) para trabajar como "experto en políticas económicas verdes" para un nuevo mecanismo de apoyo a las NDC de la Unión Europea, que ayudaría a los países en desarrollo a fortalecer sus planes de acción climática (Contribuciones Nacionalmente Determinadas o NDC, así como las estrategias de largo plazo de desarrollo bajo en emisiones, planes nacionales de adaptación, etc.).

Dado el tenor incierto de mi trabajo en el Ministerio de Economía y Finanzas, y el hecho de que este nuevo trabajo era esencialmente el trabajo de mis sueños, lamentablemente dejé el Ministerio el 20 de septiembre.

El proyecto financiado por la Unión Europea requería que nos mudáramos a Bruselas. Tenía que conseguir una visa de corta duración para poder viajar, y estaba a punto de hacerlo, cuando hubo un nuevo pico de infecciones por COVID-19 en Bruselas y se impusieron nuevas restricciones. Entonces, se decidió que no tenía sentido viajar a Bruselas y trabajar desde una habitación de hotel. Ahora estamos en el proceso de obtener un permiso de residencia a largo plazo para Bélgica y es probable que viajemos el próximo año.

Entonces, COVID-19 frustró nuestros planes de viaje dos veces; modificó trabajos en remotos tres veces; pero afortunadamente no nos enfermó gravemente o peor (¡gracias a los investigadores de Moderna y Pfizer-BioNTech!).

Todos los miembros de nuestra familia inmediata han sido vacunados y ninguno de ellos contrajo un caso grave (aunque lamentablemente algunos familiares menos inmediatos sucumbieron a la enfermedad).

Ha sido, sin duda, un período extraño, y para ser honestos, trabajar de forma remota se ha vuelto algo tedioso y frustrante.

Vimos a mis padres, mis hermanos, mis sobrinas, mi hijo Pablo, su esposa Ada Janet y mi nieta Nelia Luna durante el año, y veremos a la familia de Vanessa a fin de año.

Un lado positivo ha sido que, en 2020, las emisiones de gases de efecto invernadero cayeron por primera vez en la historia registrada, aunque la temperatura siguió aumentando (ver esta presentación actualizada sobre el tema: http://economicsandinvestment.blogspot.com/2021/11/presentation-on-climate-change-paris.html).

También publiqué mi primera novela, “El último humano”, una novela de ciencia ficción que es un llamado a la acción para enfrentar el cambio climático y otras amenazas existenciales para la humanidad (incluidas, sí, pandemias).


Espero que al expandir la vacunación a nivel mundial y continuar observando otras precauciones (mascarillas, distanciamiento social, trabajo a distancia) finalmente derrotemos la pandemia el próximo año.

¡Felices Fiestas!

Sunday, October 3, 2021

Resumen de mi gestión como Viceministro de Economía de Ecuador

Dejé el cargo de Viceministro de Economía de la República del Ecuador el 20 de septiembre de 2021.

Aquí un resumen de mi Informe Final de Gestión.

Durante el período de desempeño de mis funciones, he apoyado al Ministro de Economía y Finanzas en el diseño y la ejecución de la política económica y financiera, tendiente a impulsar una recuperación económica sostenible y verde.

 Se han logrado avances importantes:

 - Financiamiento del Plan de Vacunación (9,8 millones plenamente vacunados hasta el 19 de septiembre, 78,8 % de la población mayor a 16 años).

- Inicio de la recuperación de las ventas, el empleo, la inversión privada y las exportaciones.

- En el período enero-agosto 2021 las ventas aumentaron en 22 % con respecto al mismo período de 2020.

- El Banco Central del Ecuador estima que se logrará un crecimiento del PIB de 3,02 % en 2021, y 3,4 % en 2022.

- El IESS ha recuperado 206.300 afiliados entre julio del 2020 y julio del 2021.

- La tasa de desempleo ha disminuido de 6,3 % en mayo a 4,9 % en agosto 2021; el empleo adecuado ha aumentado de 30,2 % en mayo a 32,4 % en agosto 2021.

- De enero a julio 2021 las exportaciones totales crecieron 31,3% respecto al mismo período de 2020; superaron en 12,3% el nivel de pre-pandemia (2019).

- Se alcanzó un acuerdo a nivel técnico con el FMI para el segundo y tercer desembolso del Servicio Ampliado del Fondo (~$800 millones).  Participé activamente en el proceso de diálogo [El Directorio del FMI luego aprobó la revisión y el Informe de Artículo IV el 29 de septiembre].

- Se recibieron los Derechos Especiales de Giro (DEGs) del FMI por ~$950 millones.

- Se alcanzó un acuerdo a nivel técnico con el Banco Mundial para la matriz de políticas para un préstamo de libre disponibilidad ($500+ millones).

- Se aprobaron préstamos del BID, la CAF y el FLAR; participé en el proceso de definición de las matrices de políticas y definición de los programas. Todos estos préstamos con bajas tasas de interés y a largo plazo (excepto en el caso del plazo del FLAR, a tratarse de un préstamo de apoyo a la balanza de pagos).

- Elaboración de una propuesta de reforma tributaria progresiva [presentada el 24 de septiembre a la Asamblea Nacional].

- Se fortaleció la Unidad de Grandes Contribuyentes del Servicio de Rentas Internas (SRI).

 - Se concretaron acuerdos de intercambio de información con EE.UU. y las 144 jurisdicciones que participan en la CAAM (Convención sobre Asistencia Administrativa Mutua en Materia Fiscal de la OCDE).

- Aumento de la cobertura y mejora del registro de beneficiarios de los bonos de protección social.

- Elaboración de la Proforma Presupuestaria de 2021 (y preparación de la Proforma 2022). Se anticipa que habrá un menor déficit fiscal en 2022.

- Se ha continuado con la reducción gradual de los subsidios al diésel y la gasolina extra; y se ha diseñado un mecanismo de focalización del subsidio para el transporte de pasajeros.

- Se ha buscado facilitar la reestructuración de créditos en sectores afectados por la pandemia, incluyendo el transporte y el turismo.

- Se han hecho esfuerzos para mejorar el desempeño de la banca pública (CFN, BDE, BanEcuador, CONAFIPS, BIESS). Participé como delegado del Ministro en los Directorios de la CFN y BanEcuador, y presidí comités del Directorio de dichos bancos públicos.

- A través del COMEX, se apoyó en el análisis y aprobación de la reducción de aranceles para bienes de capital, bienes intermedios e insumos para los sectores productivos nacionales (reducción de 667 partidas para 81 industrias).

- Se eliminó el ISD para las aerolíneas.

- A través del CEPAI, se apoyó en el análisis y aprobación  de 19 contratos de inversión por $702 millones para fomentar la inversión privada en diversos sectores de la economía.

- Se apoyó el proceso de concesión de la planta de energía solar y baterías Conolophus en las Islas Galápagos; y se lograron avances en los proyectos solar en El Aromo (Manabí) y eólico en Villonaco II (Loja).

- Se ha impulsado el acceso al financiamiento climático y ambiental. Se promovió la creación de una unidad de financiamiento climático en el MEF, con apoyo de recursos no-reembolsables del BID.

- Se apoyó a la “Iniciativa Recuperación Verde Ecuador” por parte del PNUD; y avances en la ejecución de una asistencia técnica para la recuperación sostenible financiada por la Unión Europea e implementada vía GIZ, NDC Partnership y el Banco Mundial.

 - Se impulsó el programa de ciudades sostenibles de la GIZ (financiada por el gobierno alemán), y se tuvo una reunión preliminar para el futuro programa de apoyo en el ámbito del financiamiento climático.

- Se apoyaron los esfuerzos para formar la Secretaría Técnica Ecuador Crece sin Desnutrición Infantil, incluyendo la participación en reuniones del comité interinstitucional y en la Presidencia.

- Se logró la aprobación de un préstamo de CAF por $200 millones dirigido a combatir la desnutrición crónica infantil.

- Se presentaron contribuciones e indicadores para el Plan Nacional de Desarrollo; así como para los indicadores estratégicos de la Presidencia de la República [El Plan Nacional de Desarrollo se presentó a la Asamblea el 21 de septiembre].

Wednesday, January 6, 2021

Ecuador: Acuerdo con el FMI y los candidatos presidenciales

Por Luis Fierro Carrión

Twitter: @Luis_Fierro_Eco

El domingo 7 de febrero tendrá lugar la primera vuelta de las elecciones en el Ecuador.

Quienquiera que asuma la Presidencia tendrá que decidir si continúa con el Acuerdo con el FMI (y, por ende, recibir los desembolsos por $2.500 millones pendientes), o bien suspenderlo, o intentar renegociarlo.

Si bien los primeros dos desembolsos efectuados en 2020, por $4.000 millones, no tenían mayor condicionalidad (se pedía aumentar la cobertura del bono de desarrollo humano a 250.000 familias adicionales, así como aprobar reformas a las leyes anticorrupción); los desembolsos para el nuevo gobierno sí implicarán un ajuste fiscal significativo, de 5 % del PIB.

Se busca un aumento de ingresos tributarios de 2,5 % del PIB (unos $2.500 millones), junto con una reducción del gasto de una magnitud similar. Con ello, se esperaría reducir el déficit del sector público no financiero de $7,3 mil millones en 2020 a $2,9 mil millones en 2021.

Se sugiere un aumento del IVA en 3 %; así como un incremento del impuesto a la renta personal de 5 % para ingresos superiores a $27.000 anuales (y de 3 % para ingresos inferiores a $27.000). 

El Informe del FMI (Staff Report) publicado el 23 de diciembre menciona que los tres candidatos principales (Lasso, Arauz y Pérez) han indicado que podrían impulsar reformas tributarias, pero no está claro si alguno de ellos se habría comprometido a aumentar el IVA o el impuesto a la renta. El FMI mantuvo reuniones con Guillermo Lasso, Andrés Arauz y César Montúfar (Yaku Pérez no aceptó reunirse).

Lasso ha dicho que reducirá los impuestos, pese a que se mantiene un déficit del 7 % del PIB; Arauz y Pérez han indicado que buscarán renegociar el Acuerdo, en tanto que Arauz específicamente ha dicho que piensa aumentar el gasto público corriente y de inversión, lo cual seria contrario al ajuste fiscal requerido. Sería improbable que en esas circunstancias se produzca el nuevo desembolso del Fondo, con lo cual se agudizaría la brecha financiera de 7,7 % del PIB prevista para el 2021. Arauz también ha mencionado que impulsaría un impuesto al patrimonio del 2 % anual.

El candidato que aparece cuarto en el promedio de encuestas, César Montúfar, ha dicho que no aprobaría ni un aumento ni una reducción del Impuesto al Valor Agregado (IVA), pero que, si estaría a favor de aumentar la progresividad del impuesto a la renta (IR), y así mismo a reducir las exenciones de dicho impuesto. También ha propuesto un impuesto del 1 % al patrimonio, para los patrimonios superiores a $400.000 (excluyendo la vivienda principal).

En cuanto a reducción del gasto, Lasso menciona la “reducción del tamaño del Estado”. Recortes mayores sea en gastos de personal como en inversión serían complicados, dado que ya se han reducido mucho. La inversión pública ha disminuido de 8 % del PIB en 2018 a 6,1 % del PIB en 2020, y se anticipa una reducción adicional a 5,4 % del PIB en 2021. Esto incluye inversión en el sector petrolero, de cerca de 1,5 % del PIB, que se requiere para mantener los niveles de producción actuales.

El gasto en sueldos del sector público se ha reducido de $10,3 mil millones en 2018 a $9,6 mil millones en 2020, y se anticipa mantenerlo en niveles cercanos a $9,6 mil millones en 2021-23. Ya se han desvinculado unos 50.000 empleados públicos.

Según la Tabla 6 del Staff Report, el efecto neto del aumento del número de familias que reciben el bono y los aumentos de las tasas del IVA e IR sería incrementar los ingresos en los primeros 3 deciles, mantener ingresos similares en los deciles 4-7, y reducir los ingresos en los deciles 8-10 (y una reducción del coeficiente de Gini, un indicador de desigualdad, a los niveles anteriores a la pandemia).

El informe del FMI estima que un millón y medio de personas cayeron bajo la línea de pobreza por la pandemia (y que los pobres han aumentado de 30 a 38 % de la población).

El Fondo recomienda continuar los esfuerzos para facilitar la creación de empleo (permitiendo más flexibilidad en horas de trabajo, contratación a tiempo parcial, etc.).

El FMI también sugiere continuar la reducción de los subsidios al diésel y la gasolina que iniciaron Correa y Moreno. El subsidio a la gasolina prácticamente se eliminaría, y el subsidio al diésel bajaría de $965 millones en 2019 a $739 millones en 2021. 

Con estos esfuerzos, la deuda pública total podría bajar de 66 % del PIB en 2020 a 56,6 % en 2025 (sin cruzar el umbral critico de 70 % del PIB).  

Otro compromiso es aumentar la independencia y autonomía del Banco Central, e impedir financiamiento del BCE al gobierno (Arauz ha anunciado políticas contrarias).

Arauz piensa aumentar el llamado “impuesto a la salida de divisas” al 27 %, con lo cual en realidad se impedirá el ingreso de recursos para inversión. Propone una “política monetaria creativa” para crear “dinero electrónico” sin ningún respaldo. Estas políticas también serian contrarias a las recomendaciones del FMI.

En definitiva, es probable que, con Arauz o Pérez, se suspenda el programa con el FMI, lo cual incidiría en un aumento del “riesgo país”, un incremento de la tasa de interés a la cual tendría acceso el Ecuador en los mercados internacionales.

La reestructuración de los bonos abrió una ventana de cuatro años de menores pagos del capital (aparte de la reducción del principal efectuada en 2020). El riesgo sería que un nuevo gobierno comience a endeudarse nuevamente (vía bonos o prestamos bilaterales de China), lo cual pondría en riesgo la sustentabilidad de la deuda. Igualmente, si no se mantiene el programa con el FMI, no se recibirán los $2.500 millones restantes, con lo cual se podrían agravar los atrasos en pagos a proveedores, sueldos, etc.).



Algunos indicadores publicados en el Staff Report del FMI:

https://www.imf.org/en/Publications/CR/Issues/2020/12/23/Ecuador-First-Review-Under-the-Extended-Arrangement-Under-the-Extended-Fund-Facility-and-49980



Friday, August 7, 2020

Una exitosa reestructuración de bonos

Por Luis Fierro Carrión (*)

El gobierno anunció el 3 de agosto que había obtenido el consentimiento (los “votos”) del 97,85 % de los tenedores de bonos de deuda externa en favor del canje de bonos (95,42 % en los bonos 2024, que requerían el 75 %). Se amplió el plazo hasta el 7 de agosto para permitir que aquellos que no hubiesen emitido su consentimiento pudiesen sumarse al canje.

Esta una excelente noticia para el Ecuador, y cabe felicitar al equipo del Ministro Richard Martínez, así como a sus asesores financieros y legales.

Mediante el acuerdo, se canjearán la serie de 10 bonos (que originalmente vencían entre 2022 y 2030) por tres nuevos bonos, que vencen en 2030, 2035 y 2040 (amortizaciones de capital distribuidas en cinco años, en cada caso).

Habrá una reducción inmediata del monto del capital adeudado por $ 1.540 millones de dólares (una reducción de 9 %, con respecto al monto original de $17.375 millones), pero se estima que el arreglo permitirá una reducción del valor presente neto (VPN) del 41,7 % (tomando como base una tasa de descuento del 10 % anual). Este ahorro se produce principalmente por la reducción de las tasas de interés de un promedio de 9,2 % anual a 5,3 % anual, a lo cual se suma la reducción mencionada del principal; y la extensión de los plazos (de un promedio de 6,1 años a 12,7 años).  También influye la postergación del pago de los intereses suspendidos en el periodo marzo-agosto ($818 millones), que serán pagados con bonos sin interés entre 2026 y 2030.

La tasa de descuento es el costo de oportunidad del dinero: da igual recibir 90 ahora o 100 dentro de un año. Tiene relación con el rendimiento promedio del capital en una economía.  Algunos analistas prefieren usar una tasa mas alta (12 %), aunque el Banco Mundial para su análisis de costo-beneficio de sus proyectos toma como base una tasa de descuento del 5 % (actualmente hay pocas actividades lícitas que garanticen un rendimiento mayor al 5 % anual).

Dos fondos de inversión, GMO y Contrarian Capital, interpusieron una demanda en una corte del Distrito Sur de Nueva York, argumentando que la propuesta del gobierno era coercitiva.  Los dos fondos formaban parte de un “Comité Directivo” de tenedores que decían representar cerca del 25 % de los bonos, los cuales presentaron una propuesta que era menos ventajosa para el Ecuador. Pero luego de que la Jueza Caproni desestimase sus argumentos y no diera paso a una “medida cautelar” para frenar la votación, incluso los dos fondos demandantes aceptaron la oferta inicial del Ecuador.

Todo esto se producía, además, en medio del enfrentamiento entre el gobierno de Argentina y sus tenedores de bonos. El gobierno argentino ofrecía una reducción del 47 % en el valor presente neto, y los tenedores contra ofertaban una reducción del 44 %. El 4 de agosto (un día después del Ecuador) se anunció un acuerdo para una reducción del 45,2 % en VPN (con la misma tasa de descuento de 10 %).

El menor descuento en el caso del Ecuador podría atribuirse a que el FMI no había considerado insostenible la deuda externa del país, a diferencia de Argentina.

Es importante aclarar es que la reestructuración de los bonos no implicará la entrada de nuevos ingresos al país. Sí reduce la carga del servicio de la deuda, en $1.361 millones en 2020, y un total de $10.000 millones hasta 2025 (pateando hacia adelante el grueso de las amortizaciones).

Pero no contribuye de otra manera a reducir el déficit fiscal ni a cerrar la brecha de financiamiento, estimada en $4.000 millones. Para ello se está negociando un nuevo programa con el FMI, el mismo que tomará en cuenta la reducción de la deuda en bonos, así como los esfuerzos ya realizados de consolidación fiscal; pero seguramente buscará una mayor reducción del déficit y reformas estructurales.

También se ha vuelto a anunciar nuevos préstamos de bancos chinos por $2.400 millones; y se anunció que se diferirán las amortizaciones de capital que vencían hasta julio 2021, por un monto de $417 millones. En el caso de la deuda bilateral con China, no se espera una reducción del principal ni de la tasa de interés de los préstamos vigentes, aunque si se espera que la tasa de interés de los nuevos préstamos sea menor. En el marco del G-7, se ha instado a China a sumarse a los esfuerzos de alivio de la deuda en el marco del Club de París (China no pertenece a este foro de acreedores).

Sería lamentable que el próximo gobierno vuelva a endeudar al país como lo hicieron los gobiernos de Correa y Moreno. Correa cuadruplicó la deuda pública (pasando de $10.234 millones en diciembre 2009 a $ 41.894 millones en mayo 2017).   Parte de la culpa también la tienen los inversionistas, quienes hasta el año pasado prestaban dinero al Ecuador por el alto rendimiento que se ofrecía, pese a ser un país que compite con Argentina y Venezuela por el récord de moratorias de deuda.

(*) Una versión más corta de esta columna se publicó el 7 de agosto en el Diario “El Universo” de Ecuador.

https://www.eluniverso.com/opinion/2020/08/07/nota/7932633/reestructuracion-bonos



Friday, July 3, 2020

La Deuda Eterna


Por Luis Fierro Carrión (*)

El Ecuador nació endeudado.  Al independizarse la República del Ecuador, se llegó a un acuerdo mediante el cual el naciente Estado asumiría el 21,5 % de la deuda de la “Gran Colombia”, equivalente a 1’424.579 libras esterlinas.

La distribución de esta deuda se realizó en una reunión convocada en Bogotá, a la cual no asistió el delegado ecuatoriano. La división se hizo en base a la población, pero no tomó en cuenta en dónde estaban los activos (principalmente armamento) adquiridos con esa deuda. “Salvo la vieja fragata Colombia, que casualmente se encontraba en aguas ecuatorianas, y 16 mil pesos, el Ecuador no recibió ningún otro bien material como saldo de las compras realizadas con los empréstitos conseguidos para las luchas de la Independencia (Alberto Acosta Espinosa, “La Deuda Eterna”, 1990, p. 64).

La República empezó a andar con las dificultades de un niño que llevaba “un quintal de plomo sobre las espaldas”, al decir de Agustín Moreno (citado por Acosta).

A partir de 1830, se sucedieron moratorias en el pago de la deuda externa, renegociaciones, propuestas de arreglos, etc.  Ecuador empata con España, Venezuela y Argentina como los países que más moratorias de deuda externa han tenido (una docena en cada caso).          

El libro de Acosta narra la historia de la deuda externa ecuatoriana hasta 1990, con su secuencia de “defaults”, negociaciones, propuestas. En algunas ocasiones se ofreció pagar la deuda con “tierras baldías” en la Amazonía o Esmeraldas, con las Islas Galápagos, con participaciones en los ingresos de la aduana, rentas de minas y otros tributos.  El empeño de entregar “tierras baldías” en la Amazonía suscitó incluso conflictos militares con el Perú, que reclamaba la soberanía sobre dichos territorios. Así, por ejemplo, en 1859 se firmó bajo ocupación el Tratado de Mapasingue, que anulaba la entrega de territorios a los tenedores de bonos.

Ya en 1855 se jugaba con la compra de los bonos en el mercado secundario: se podía comprar al 4 por ciento del valor nominal, y, tras algunos arreglos de pago, el precio subía al 16 %. Luego de la Revolución Liberal, se canjearon los bonos de la “deuda inglesa” por nuevos bonos para financiar la construcción del ferrocarril de Guayaquil a Quito. Conforme avanzaba la “recompra” de los bonos de la independencia, su precio subía, hasta llegar a 45 %.

La “deuda inglesa” de la independencia recién sería cancelada en 1976, en medio del boom petrolero. 

El “boom petrolero” de los años setenta fue la primera oportunidad de eliminar la deuda externa del país. Noruega, por ejemplo, que desarrolló los campos petroleros del Mar del Norte, no solo que no se endeudó, sino que acumuló a partir de 1990 un fondo de inversión soberano que para el 2020 había alcanzado un valor de 1’186.000 millones de dólares en activos.

Pero el Ecuador, cuya deuda externa se había reducido a apenas $241 millones en 1970 (15 % del PIB), comenzó a endeudarse agresivamente, en parte para financiar obras de infraestructura como represas hidroeléctricas, y en parte por gasto militar, llegando a $10.283 millones en 1987 (5,3 veces las exportaciones, 109 % del PIB).

La segunda oportunidad para eliminar la deuda se produjo durante el gobierno de Correa, en los años 2007-2016, cuando los precios del petróleo subieron, generando $95.581 millones de ingresos para el fisco. De hecho, en 2007, se canceló el saldo de la deuda con el FMI.

Pero, en lugar de cancelar la deuda y acumular fondos de ahorro e inversión; el gobierno de Correa efectuó una moratoria, no por incapacidad de pago, sino para manipular al mercado (tanto es así que se utilizaron más fondos para la recompra de los bonos con descuento que lo que hubiese sido el servicio de la deuda previsto ese año).

Al caer los precios del petróleo a partir de 2014, en lugar de reducir el abultado gasto público (44 % del PIB en 2014), el gobierno de Correa comenzó a endeudarse agresivamente.  Así, la deuda externa pública pasó de $8 mil millones en 2009 (13,2 % del PIB) a $32 mil millones en 2017 (32 % del PIB) y $40 mil millones en abril 2020 (37 % del PIB). De este total, corresponde a los bonos $18.747 millones.

Ante la pandemia de COVID-19, el colapso de las exportaciones y de los ingresos fiscales, el gobierno solicitó a los tenedores de bonos una suspensión de los pagos hasta el mes de agosto, con miras a una reestructuración. Está claro que el Estado ecuatoriano no podrá seguir atendiendo el servicio de la deuda en los términos previstos inicialmente. Se espera que se apruebe un período de gracia (sin pagos de capital o intereses, quizás hasta diciembre); una reducción de intereses; una extensión de los plazos (se podrían extender entre 5 y 7 años); y posiblemente una reducción del monto de capital (una “quita” del principal del 15 %).

El banco de inversión Barclays, en un análisis del tema, indicaba que se podría obtener una reducción del 46 % en el valor presente neto de los bonos, combinando una reducción del capital, período de gracia, intereses más bajos (que estima podrían subir de 0 % en 2020 a 6 % después de 2023), y plazos más extensos.  El mismo Fondo Monetario Internacional ha indicado que los países en desarrollo requerirán un alivio de la deuda como efecto de la grave recesión económica causada por la pandemia.

Pero aun si se da una reestructuración adecuada, es probable que la deuda externa continúe afectando la vida y la economía del país por generaciones (a menos que en un futuro boom petrolero o minero se tomen medidas para crear un fondo de ahorro e inversión).

(*) Una versión resumida de este articulo fue publicada en el Diario El Universo de Ecuador el 3 de Julio, 2020.


Thursday, June 4, 2020

Una apuesta arriesgada y fallida sacrificó la liquidez del Ecuador

Por Luis Fierro Carrión (*)

En 2018, el Gobierno efectuó dos apuestas arriesgadas, una fue el crédito con Goldman Sachs International por $ 500 millones y la otra con Credit Suisse. Los resultados no fueron los mejores.

La justificación para las operaciones de 2018 era conseguir una tasa de interés anual de 6,5%, más baja de la que prevalecía en el mercado financiero en ese momento para el Ecuador, cercana al 10%. Sin embargo, no está claro cuánto se terminó pagando en intereses, comisiones y penalidades por las “llamadas de margen” y el pago anticipado de las operaciones. Es probable que haya sido más que 6% anual en los menos de dos años que estuvieron vigentes.

El problema de fondo es la escasa transparencia que persiste en el Ministerio de Economía y Finanzas con respecto a la deuda externa y a estas otras operaciones financieras, lo cual es herencia del gobierno de Correa, pero se ha mantenido en el actual.

“El fracaso en alcanzar un acuerdo consistente con la sostenibilidad de la deuda con los acreedores hasta mediados de agosto (cuando expira la suspensión del servicio de la deuda con los acreedores externos del sector privado)”, así como la falta de una adecuada contribución por parte de los acreedores bilaterales dejarían al país en condiciones muy vulnerables por un largo período, dice el FMI


(*) Mas en la Revista Gestión: 

https://revistagestion.ec/index.php/economia-y-finanzas-analisis/una-apuesta-arriesgada-y-fallida-sacrifico-la-liquidez-nacional


Fuente: FMI

Monday, March 23, 2020

Propuestas ante la Emergencia Sanitaria y Crisis Económica en el Ecuador


Luis Fierro Carrión

El Ecuador vive una crisis sanitaria y económica sin precedentes. La pandemia de coronavirus ha golpeado fuertemente al país, y lo seguirá haciendo mientras no se adopten estrictas medidas de distanciamiento social. El impacto sobre la economía mundial y nacional también será significativo, tanto por la caída de los precios del petróleo y otros productos de exportación, como por los efectos de la paralización de la producción y el consumo internos.
            Frente a ello, es necesario que los sectores políticos y sociales del país se unan en un Gran Acuerdo Nacional, para enfrentar a esta situación, que es similar a una economía de guerra.

     1.       Apoyar las medidas adoptadas por el COE del gobierno nacional con respecto a la necesidad de observar el distanciamiento social, saliendo únicamente en casos imprescindibles para comprar productos de primera necesidad y medicamentos (excepto, claro, los trabajadores del sector de la salud, el sector agropecuario, los vendedores de tiendas, supermercados y farmacias, los empleados de instituciones financieras, y otros empleados de sectores estratégicos como petróleo, electricidad, agua potable, etc.).
     2.       Permitir el ingreso de ciudadanos y residentes ecuatorianos que se encuentren en el exterior, así como la salida de extranjeros que se encuentran en el país y deseen regresar a sus países de origen. Esto debe enfocarse únicamente en los viajes humanitarios que sean imprescindibles.
      3.  Es urgente invertir en mejorar la capacidad de la salud pública, incluyendo especialmente el número de camas hospitalarias, el número de camas en unidades de cuidados intensivos, ventiladores y respiradores. Es urgente ampliar la infraestructura hospitalaria del país.
      4.   Es urgente, así mismo, aumentar el número de pruebas para detectar la presencia de SARS-CoV-2, el coronavirus que causa la enfermedad COVID-19. Solo expandiendo el número de pruebas será posible: a) saber la extensión del problema; b) aislar a los contagiados; c) establecer un cerco epidemiológico de las personas que han estado en contacto con los infectados.
      5.    Es vital proveer a los hospitales y centros de salud de mascarillas, guantes, y otros materiales de bio-protección. Si se enferman los médicos, enfermeros y otros trabajadores de salud, el problema se volverá mucho más grave.
     6. El precio del petróleo crudo ha caído a la tercera parte de la que estaba a inicios de enero. Los precios de otros productos de exportación también han caído. Esto mermará las exportaciones y los ingresos fiscales del país.
     7.  El distanciamiento social obligatorio tendrá, ineludiblemente, un impacto adverso sobre la economía, al reducirse tanto la oferta como la demanda de bienes y servicios. Sufrirán en particular algunos sectores de servicios (turismo, hoteles, restaurantes, sector de entretenimiento, comercio de productos no-alimenticios, entre otros).
       8.  Dado que solo el 40 % de la población económicamente activa tenía empleo adecuado antes de esta crisis, se puede prever que el nivel de desempleo aumentará rápidamente. Muchos trabajadores del sector informal perderán sus fuentes de ingresos. Esto puede derivar en una crisis humanitaria de proporciones y urgente.
       9.    Están en camino algunas iniciativas públicas y privadas para proveer de alimentos y productos de primera necesidad. Hay iniciativas de cadenas de supermercados, ONGs, instituciones religiosas, entre otras. El MIES junto con las cadenas de supermercados ha creado el sitio www.darunamanoecuador.com para donaciones. Es urgente que el gobierno establezca un Fondo Solidario para garantizar la seguridad alimentaria de la población.
      10.  También se debe aumentar tanto el monto como la cobertura del Bono de Desarrollo Humano, para que llegue al menos al 40 % de la población de menores ingresos.
       11.  Para financiar estas medidas urgentes (sanitarias y de protección social), se requieren recursos. Lamentablemente, el gobierno de Rafael Correa dejó al país sin reservas (las reservas internacionales netas eran negativas al final de su mandato), sin fondos de ahorro o inversión (desbarató los fondos existentes), y altamente endeudado (cerca de $60 mil millones de deuda pública, entre deuda externa, interna y otras obligaciones pendientes de pago).
        12.   Ante la caída del precio del petróleo, se ha disparado el “riesgo país” o la tasa de interés a la cual el Ecuador podría acceder a recursos del mercado financiero internacional.
       13.   Por ende, se deben buscar otras fuentes de recursos para enfrentar la emergencia.
       14.   El gobierno debe solicitar recursos de emergencia del Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, el BID, la CAF, y otros bancos y agencias de desarrollo multilaterales y bilaterales. Se han constituido también fondos fiduciarios en Naciones Unidas.
      15. Es imperativo renegociar los préstamos bilaterales, en particular con China (tasas más bajas, plazos más extensos).
     16.  No se debe declarar una moratoria unilateral de los bonos, lo cual únicamente causaría un aumento mayor del “riesgo país” y un cierre del acceso a recursos.  Pero si se puede explorar, con el apoyo del FMI, una reestructuración amigable, integral y concertada de la deuda externa.
     17.  Aprovechando que los precios de los combustibles fósiles están bajos, se deben eliminar los subsidios a los mismos.  Se puede paliar el impacto de tal medida (que será menor, dados los bajos precios) con el aumento del Bono de Desarrollo Humano, y quizás mediante un subsidio directo al transporte público (urbano e interprovincial).
      18.  Acelerar la negociación de tratados de libre comercio con nuestros principales socios comerciales con los cuales todavía no los tenemos (Estados Unidos, Alianza del Pacifico, etc.).
     19.  Reducir la nómina del sector público. La forma más expedita sería mediante una contribución especial del 20 % de los sueldos y salarios de todo el sector público (no solo el Ejecutivo) mientras dure esta crisis. Se debe continuar con políticas de austeridad, tales como la eliminación de ministerios, secretarías y agencias innecesarias, así como la venta, concesión o cierre de empresas públicas que generen pérdidas acumuladas.
       20.  Establecer un impuesto temporal al patrimonio del 1 %, que se aplique a los patrimonios de más de $100.000.
       21. Buscar mecanismos flexibles y adaptados a cada caso para frenar la perdida de empleo, y permitir la recuperación del empleo una vez se vaya aliviando la crisis sanitaria. Por ejemplo, permitir la contratación por horas, a tiempo parcial; mayor periodo de prueba inicial, entre otros.
      22.   Permitir a los bancos y cooperativas (públicos y privados) extender periodos de gracia para los préstamos sin cobrar intereses de mora ni reportar a la central de créditos.
     23. Establecer un fondo de compensación temporal entre importadores y exportadores privados, mediante un recargo temporal a las importaciones del sector privado de bienes de consumo (no bienes intermedios o de capital que se usen en la producción); con una compensación de la misma magnitud a los exportadores no-minerales del sector privado. Al ser un mecanismo del sector privado, no requeriría recursos públicos (esta propuesta, entre otras, se deriva de la presentada por un grupo de 11 economistas).
       24. Renegociar los contratos con empresas petroleras privadas establecidos por el gobierno de Correa, que garantizaban un precio de hasta $42 por barril de petróleo.
       25. Acelerar la concesión o venta de empresas estatales, en particular de medios de comunicación. empresa de telecomunicaciones y bancos incautados.


     PD: Por la tarde del 23 de marzo, el Ministro de Finanzas anunció:
- pago del saldo del capital del Bono 2020 ($325 millones)
- suspensión de pago por 30 días de los intereses de los bonos restantes.
- renegociación de deuda con acreedores privados y bilaterales 
- acceso a financiamiento rápido del FMI para enfrentar el coronavirus por $500 millones 
- $100 millones para emergencia sanitaria de la CAF, BID y Banco Mundial 
- desembolsos previstos de multilaterales por otros $500 millones 
- Nuevo préstamo bilateral (se entiende que chino) por $1.400 millones.

Sitio www.darunamanoecuador.com para donaciones