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Tuesday, September 26, 2017

Cambio climático, alivio de la deuda, canje de deuda y financiamiento climático

Cambio climático, alivio de la deuda, canje de deuda y financiamiento climático

Por Luis Alberto Fierro, Asesor de Financiamiento Climático (*)

En las últimas semanas hemos visto el creciente impacto del cambio climático: los huracanes Irma, Katia y María en el Atlántico; las fuertes inundaciones en el sur de Asia, Malí, Ecuador y otros lugares; los prolongados incendios forestales en Estados Unidos y Canadá; las sequías en otras regiones, etc.

Los desastres naturales relacionados con el clima se han multiplicado por cuatro desde 1970:


En particular, el calentamiento de las aguas tropicales ha aumentado la intensidad de los ciclones tropicales (huracanes, tifones), y por lo tanto su poder destructivo.

Al mismo tiempo, hemos visto que el costo económico de estos eventos climáticos ha aumentado, dado el aumento de la población, el aumento de las ciudades cercanas a las zonas costeras y el aumento del número de eventos climáticos severos. En algunas islas altamente vulnerables del Caribe, las pérdidas superan el PIB anual. Se calcula que el huracán Irma costó 13 mil millones de dólares en pérdidas y daños, con un costo superior al PIB anual de varias islas.

Estamos presenciando las siguientes tendencias simultáneas:

a) aumento del número de desastres naturales relacionados con el clima;

b) aumento del costo de estos desastres naturales;

c) varios países en desarrollo que tienen una deuda externa pública que excede su PIB, o están en un sendero insostenible de endeudamiento;

d) creciente número de "refugiados climáticos", que tienen que huir de sus países de origen debido a problemas relacionados con el cambio climático (sequía, inundaciones, pérdidas agrícolas, desertificación, exceso de calor);

e) los países desarrollados comprometidos en la Decisión 1/CP.21 que acompañaban al Acuerdo de París a movilizar conjuntamente al menos 100 mil millones de dólares anuales para financiamiento climático, incluidas las actividades de mitigación y adaptación.

Estas tendencias están interconectadas.

Los 10 países más vulnerables al clima en el mundo son: Honduras, Myanmar, Haití, Nicaragua, Filipinas, Bangladesh, Paquistán, Vietnam, Guatemala y Tailandia (Fuente: GermanWatch, https://germanwatch.org/de/download/16411.pdf).



Según Erlassjahr (sobre la base de los datos del FMI y su propio análisis), los países que enfrentan las más graves dificultades con respecto a su deuda externa pública son los siguientes:

"Los más amenazados por una crisis renovada de la deuda son los países que ya han mostrado altos indicadores antes y que no han podido mejorar su situación. En los cinco grupos regionales se trata de los siguientes países:

CEI / CEE: Albania, Kirguistán, Armenia, Kazajstán, Montenegro, Georgia, Croacia, Ucrania, Chipre, Bosnia y Herzegovina, Serbia

África Sub-Sahariana: Cabo Verde, Mozambique, Ghana, Mauritania, Gambia, Sudán, Mauricio, Zimbabue

América Latina y el Caribe: Brasil, Colombia, Barbados, El Salvador, Antigua y Barbuda, Uruguay, Dominica, San Vicente y las Granadinas, Nicaragua, Venezuela

Asia y el Pacífico: Bután, Samoa, Sri Lanka, Mongolia, Tonga, Paquistán, Lao

África del Norte / Oriente Medio: Túnez, Jordania, Yemen, Líbano.

Los grupos de países más afectados son los pequeños Estados insulares en desarrollo, los PPME posteriores al punto de culminación, los estados de transición y las economías extractivas "


Entre los países más afectados por los niveles insostenibles de deuda están los pequeños Estados insulares en desarrollo del Caribe, así como varios países centroamericanos altamente vulnerables (Nicaragua, Guatemala y El Salvador).

Los PPME se refiere a la iniciativa de alivio de la deuda de los Países Pobres Muy Endeudados, que fue complementada por la Iniciativa Multilateral de Alivio de la Deuda. Entre los dos, proporcionaron un alivio de la deuda de aproximadamente 75 mil millones de dólares (en términos de valor actual neto para 2014) a 36 países altamente endeudados de bajos ingresos. (https://goo.gl/C5tJ1i).

Países PPME con Punto de Culminación (36)
Afganistán
Etiopia
Mauritania
Benín
Gambia
Mozambique
Bolivia
Ghana
Nicaragua
Burkina Faso
Guinea
Níger
Burundi
Guinea-Bissau
Ruanda
Camerún
Guyana
São Tomé & Príncipe
Rep. Central Africana
Haití
Senegal
Chad
Honduras
Sierra Leone
Comoros
Liberia
Tanzania
Republica de Congo
Madagascar
Togo
Rep. Democrática de Congo
Malawi
Uganda
Costa de Marfil
Mali
Zambia
Países pre-Punto de Decisión (3)
Eritrea
Somalia
Sudan

No obstante, cabe señalar que varios acreedores no pertenecientes al Club de París (en particular, China) NO participaron en esta iniciativa de alivio de la deuda y, por el contrario, aprovecharon el espacio fiscal abierto por el PPME para proporcionar nuevos préstamos a estos países, en la medida en que varios de ellos se enfrentan de nuevo a dificultades de servicio de la deuda. Entre ellos, Nicaragua en América Latina y Gambia, Ghana, Mauritania, Mozambique, y Sudán en África.

Actualmente existe una petición de moratoria sobre el pago de la deuda de Antigua y Barbuda, dado que la isla de Barbuda fue completamente devastada y las pérdidas ascienden a 220 millones de dólares.  Lo mismo podría decirse de Dominica.

Dada la situación, propongo lo siguiente:

1. Alivio de la deuda, incluida la deuda pública multilateral y bilateral, para los países altamente endeudados y altamente vulnerables (independientemente de su nivel de PIB per cápita). Recursos adicionales para financiar principalmente medidas de adaptación, para mejorar la resistencia climática de las infraestructuras y también para fortalecer las facilidades regionales y subregionales de seguros contra riesgos de catástrofes como el CCRIF:


Esto podría organizarse en el marco de las instituciones internacionales existentes (como el Banco Mundial o el PNUD).

2. Canje de deuda, también abiertos a acreedores multilaterales y bilaterales, para aquellos países que todavía tienen acceso al mercado y niveles de deuda sostenibles. En este caso, el producto de los canjes de deuda se invertiría en acciones de mitigación y adaptación basadas en resultados, con rigurosos sistemas de monitoreo y evaluación, para asegurar que las inversiones públicas (en lugar de pagos del servicio de la deuda externa) sean efectivamente canalizadas. Esto podría organizarse en el marco de los mecanismos existentes de financiación del clima, como el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) o los Fondos de Inversión Climática (CIF).

3. Financiamiento climático adicional: en la actualidad, el financiamiento climático de los Bancos Multilaterales de Desarrollo para los países en desarrollo se estima en $ 27 mil millones por año, y otros $ 17 mil millones se proporcionan a través del financiamiento público bilateral de los países desarrollados hacia los países en desarrollo. La OCDE y CPI estimaron un total de 62 mil millones de dólares en financiación climática en 2014, que incluía fondos privados movilizados por instituciones públicas.

Para alcanzar un objetivo de 100 mil millones de dólares para 2020, la OCDE proyecta que la financiación pública debería aumentar a 67 mil millones de dólares (de un promedio de 41 mil millones de dólares en 2013-2014), con la diferencia procedente de fondos privados movilizados por entidades públicas.


CAP y WRI han lanzado una interesante propuesta reciente (dada la incertidumbre que rodea la posición de la Administración Trump con respecto al Acuerdo de París y sus contribuciones al Fondo Verde para el Clima) que permitiría la creación del "Fondo para el Clima de América" ​​que recibiría contribuciones de los gobiernos estatales y locales, fundaciones, otras fuentes privadas e incluso individuos (a través de crowd-funding).


Parte de la financiación proporcionada por el Fondo Verde para el Clima (GCF por su sigla en inglés), el Fondo de Adaptación, el Fondo para Países Menos Adelantados, el FMAM, el CIF y otros fondos climáticos podría destinarse a la elaboración de estrategias nacionales de financiamiento climático, la identificación de carteras de proyectos y la asistencia para el diseño de proyectos, a ser financiados parcialmente mediante la inversión nacional derivada del alivio de la deuda o de los canjes de deuda.

Esto permitiría:

a) reducir la carga de la deuda de los países en desarrollo (especialmente los países de bajos ingresos y altamente vulnerables).

b) canalizar recursos nacionales e internacionales adicionales hacia actividades de mitigación y adaptación, con lo que se buscaría que el aumento de la temperatura se mantenga por debajo de 2 grados C y el impacto del cambio climático no sea tan severo.

c) la canalización de recursos adicionales de financiación climática de los países desarrollados a los países en desarrollo y la dedicación al establecimiento de sólidos sistemas de Monitoreo y Evaluación para medir los resultados de los recursos invertidos.

Esta iniciativa requeriría el apoyo de las principales fuentes de financiamiento climático, y en particular de un “campeón” internacional (como el Presidente francés Macron).


(*) Asesor Financiero para el Financiamiento Climático y del Desarrollo. Estas son mis opiniones personales, y no reflejan las posiciones de ninguna entidad con la cual estoy ahora o he estado afiliado.

Sunday, September 17, 2017

Climate change, debt relief, debt swaps and climate finance

By Luis Alberto Fierro, Climate Finance Adviser (*)

In recent weeks we have witnessed the increasing impact of climate change, with Hurricanes Irma and Katia in the Atlantic, the heavy flooding in Southern Asia, Mali, Ecuador and other places, the extended wildfires in the United States and Canada, droughts, etc.

Climate-related natural disasters have increased four-fold since 1970:

https://www.economist.com/blogs/graphicdetail/2017/08/daily-chart-19

In particular, the warming tropical waters have increased the intensity of tropical cyclones (hurricanes, typhoons), and thus their destructive power.

At the same time, we have seen that the economic cost of these climate events has increased, given the increase in population, the increase in cities near coastal areas, and the increase in the number of severe climate events.  In some highly vulnerable islands in the Caribbean, the losses can exceed the GDP. Just Hurricane Irma is estimated to have cost $13 billion in losses and damage, with the cost exceeding the annual GDP of several islands.

We are witnessing the following concurrent trends:

a) increasing number of climate-related natural disasters

b) increasing cost of these natural disasters;

c) several developing countries having a public external debt that exceeds their GDP, or are otherwise on an unsustainable debt path.

d) increasing number of "climate refugees", that have to flee their native countries due to climate change related problems (drought, flooding, agricultural losses, desertification, excess heat).

e) developed countries committed in Decision 1/CP.21 that accompanied the Paris Agreement to jointly mobilize at least $100 billion per year annually for climate finance, including mitigation and adaptation activities.

These trends are interconnected.

The 10 top climate vulnerable countries in the world are:


Source: GermanWatch, https://germanwatch.org/de/download/16411.pdf

According to Erlassjahr (based on IMF data and their own analysis) the countries facing the most severe difficulties regarding their public external debt are the following:
"Most threatened by a renewed debt crisis are countries that already have shown high indicators before and could not improve their situations. In the five regional groups this relates to the following countries:
CIS / CEE: Albania, Kyrgyz Republic, Armenia, Kazakhstan, Montenegro, Georgia, Croatia, Ukraine, Cyprus, Bosnia and Herzegovina, Serbia
Sub-Saharan Africa: Cape Verde, Mozambique, Ghana, Mauritania, The Gambia, Sudan, Mauritius, Zimbabwe
Latin America / Caribbean: Brazil, Colombia, Barbados, El Salvador, Antigua and Barbuda, Uruguay, Dominica, Saint Vincent and the Grenadines, Nicaragua, Venezuela
Asia / Pacific: Bhutan, Samoa, Sri Lanka, Mongolia, Tonga, Pakistan, Lao
North Africa / Middle East: Tunisia, Jordan, Yemen, Lebanon.
The most affected country groups are small island developing states, post-completion point HIPCs, transformation states and extractive economies"

Source:  https://goo.gl/isHS4Y

Among those countries most affected by unsustainable levels of debt are the small island developing states (SIDS) of the Caribbean, as well as several highly vulnerable Central American nations (Nicaragua, Guatemala and El Salvador).

HIPC refers to the Highly-Indebted Poor Countries debt relief initiative, which was complemented by the Multilateral Debt Relief Initiative (MDRI).  Between the two, they provided debt relief of approximately $75 billion (in end-2014 net present value terms) to 36 low-income highly-indebted countries. (https://goo.gl/C5tJ1i).



HIPC Post-Completion-Point Countries (36)
Afghanistan
Ethiopia
Mauritania
Benin
The Gambia
Mozambique
Bolivia
Ghana
Nicaragua
Burkina Faso
Guinea
Niger
Burundi
Guinea-Bissau
Rwanda
Cameroon
Guyana
São Tomé & Príncipe
Central African Republic
Haiti
Senegal
Chad
Honduras
Sierra Leone
Comoros
Liberia
Tanzania
Republic of Congo
Madagascar
Togo
Democratic Republic of Congo
Malawi
Uganda
Côte d’Ivoire
Mali
Zambia
Pre-Decision-Point Countries (3)
Eritrea
Somalia
Sudan


However, it should be noted that several non-Paris Club creditors (notably, China and the other BRICS) did NOT participate in this debt relief initiative, and, to the contrary, took advantage of the fiscal space opened by the HIPC to provide new loans to these countries, to the extent that several of them are now again facing debt service difficulties. Among these Nicaragua in Latin America, and Ghana, Mauritania, Mozambique, Sudan, and The Gambia in Africa.


Currently, there is a petition to provide a moratorium on debt payments for Antigua and Barbuda, given that the island of Barbuda was completely devastated, and losses mount to $220 million (about 15,7 % of GDP of the entire nation, but probably exceeds the GDP of Barbuda itself). 

Given the situation, I would like to propose the following:

1. Debt Relief, including multilateral and bilateral public debt, for highly-indebted, highly-vulnerable countries (irrespective of their GDP per capita level). Additional grant resources to finance primarily adaptation actions, to enhance climate resilience of infrastructure, and also to strengthen the existing regional and sub-regional catastrophe risk insurance facilities such as CCRIF:

http://www.ccrif.org/

This could be organized under existing international institutions (such as the World Bank or UNDP).

2.  Debt swaps, also open to multilateral and bilateral creditors, for those countries which still have market access and sustainable debt levels.  In this case, proceeds from debt swaps would be invested in results-based mitigation and adaptation actions, with stringent monitoring and evaluation systems, to ensure that the public investments (in lieu of external debt service payments) are effectively channeled.  This could be organized under existing climate finance facilities, such as the Global Environment Facility (GEF) or the Climate Investment Funds (CIF).

3.  Additional climate finance:  currently, multilateral development bank's climate finance for developing countries is estimated at $27 billion per year, and an additional 17 billion is provided through bilateral public finance from developed countries to developing countries.  The OECD and CPI estimated a total of $62 billion in climate finance in 2014, which included private funds mobilized by public institutions.  

In order to reach $100 billion goal by 2020, the OECD projects that public funding should increase to $67 billion (from an average of $41 billion in 2013-2014), with the difference coming from private funds mobilized by public entities.


https://goo.gl/tzts6L

An interesting recent proposal (given the uncertainty surrounding the Trump Administration's position vis-à-vis the Paris Agreement) has been launched by CAP  and WRI that would enable the creation of "America's Climate Fund" that would receive contributions from State and local governments, foundations, other private sources and even individuals (through crowd-funding).

https://goo.gl/93K4hM

Part of the funding provided by the Green Climate Fund, Adaptation Fund, LDCF, GEF, CIF and other climate funds could be directed at developing national climate finance strategies, identifying portfolios of projects, and assisting in the design of projects, to be partially funded through national investment derived from debt relief or debt swaps.

This would enable:

a) decreasing the debt burden of developing countries (especially low-income and highly-vulnerable countries).

b) channeling additional domestic and international resources towards mitigation and adaptation activities, with which hopefully the temperature increase would remain under 2 degrees C, and the impact of climate change wouldn't be as severe.

c) enabling additional climate finance resources to be channeled from developed countries to developing countries, and dedicated to establishing robust M&E systems to measure the results of the resources invested.

This initiative would require support from the larger sources of climate finance, and in particular a champion (such as France's Macron).

(*) Climate Finance and Development Finance Adviser.  These are my personal opinions, and they do not necessarily reflect the positions of any entity with which I am now or have been affiliated.

Friday, June 10, 2016

Fuentes de Financiamiento Climático en América Latina

Presentación sobre Fuentes de Financiamiento Climático en América Latina.
Presentada en Fundación Moises Bertoni, Asunción, Paraguay, 2 de junio, 2016.
1.Contexto y Antecedentes
2.Financiamiento Climático en el Acuerdo de Paris: retos y logros
3.Principales Fuentes de Financiamiento
  • Entidades del Mecanismo Financiero de la Convención
  • Bancos Multilaterales y Regionales de Desarrollo
  • Agencias y Bancos Bilaterales de Desarrollo
  • Otros Fondos Climáticos Internacionales
  • Fuentes Privadas
  • Fuentes Alternativas
  1. Como acceder a estos Recursos

Thursday, August 6, 2015

Por qué París no será Copenhague: importancia de INDCs en el acuerdo de Paris de cambio climático

Por Luis Fierro Carrión, Asesor en Financiamiento Climático de AILAC (*)

Hasta el 6 de Agosto, 52 Partes han presentado sus “Contribuciones Nacionalmente Determinadas previstas” o INDCs (por su sigla en inglés).

Las INDCs son las promesas de acciones para enfrentar el cambio climático que todas las Partes en la CMNUCC están haciendo, antes de la 21ª Conferencia de las Partes (COP21) en París. Los países acordaron en COP19 (2013) presentarlos antes de la COP21 (diciembre de 2015).
Como tales, son una manera de poner en práctica lo que los académicos habían determinado que era la mejor solución cooperativa en un enfoque de teoría de juegos para las negociaciones sobre el cambio climático.
Por ejemplo, Peter Wood, en un informe de investigación de 2010 sobre “Cambio Climático y la teoría de juegos” (https://goo.gl/CP0yAl), concluyó lo siguiente:
“En su forma más simple, la mitigación del cambio climático es un dilema del prisionero. El dilema del prisionero tiene un equilibrio de Nash que involucra a jugadores que actúan de una manera no cooperativa que es socialmente sub-óptima. Cuando los países tienen una opción continua en cuánto a contaminar, el equilibrio de Nash implica mucha más contaminación de lo que es óptimo… Hay varios resultados sobre mecanismos que implementan un resultado cooperativo a través de sub-juegos de equilibrio perfecto cuando hay un dilema social. Estos incluyen juegos de suscripción (Ejemplo 4.2), la negociación sobre la base de propuestas confirmadas (Ejemplo 4.3), y enfoques donde los países ‘igualan’ compromisos de reducción de la contaminación del otro (Ejemplo 4.4)… Esto sugiere que los países están dispuestos a aumentar su compromiso de reducción de emisiones si otros hacen lo mismo, haciendo más probable la cooperación. También sugiere que la cooperación sería más probable si existiera un mecanismo internacional que permita a los países hacer un compromiso condicional vinculante.”
En otras palabras, la cooperación en reducir las emisiones sería más probable si existiese un mecanismo internacional vinculante para permitir a los países proponer un “compromiso condicional vinculante”, y que otros países puedan “igualar” estos compromisos.

Esto es esencialmente como fueron diseñados las INDCs, y la forma en que han estado funcionando hasta ahora. Hasta el 6 de agosto, se han presentado 23 INDCs (en representación de 52 Partes, ya que la UE incluye sus 28 Estados miembros), que reflejan el 58% de las emisiones totales. De los principales emisores, China, los Estados Unidos, la Unión Europea, Rusia, Japón, México, Canadá y Corea del Sur ya han presentado sus INDCs. Todavía faltan entre los grandes emisores: Australia (el único gran emisor desarrollado que falta), India, Brasil, Indonesia, Irán, Arabia Saudita, Sudáfrica, Turquía, Ucrania y Tailandia.

Entre los países en desarrollo, los siguientes ya han presentado sus INDCs: China, Etiopía, Gabón, Islas Marshall, México, Marruecos, Kenia, Singapur y Trinidad y Tobago. De éstos, las Islas Marshall es el primer país en desarrollo que se ha comprometido a una meta absoluta de reducción de emisiones, lo cual quiere decir que sus emisiones ya han alcanzado un máximo y de aquí en adelante solo pueden reducirse. Esto es de una gran importancia, dado que hasta el momento este tipo de meta de reducción de emisiones solo se había presentado entre los países desarrollados.
Los países miembros de AILAC han reafirmado su compromiso de presentar sus INDCs antes de octubre, a tiempo para la recopilación de la Secretaría (http://goo.gl/6YRoYY).  El Presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, anunció al Congreso de su país que Colombia reduciría sus emisiones en 20 %.
El siguiente gráfico, desarrollado por el Instituto Mundial de Recursos (WRI por su sigla en inglés), ilustra los 18 mayores emisores, destacando en particular los 10 mayores emisores (y a que sectores corresponden dichas emisiones).
Captura de pantalla 2015-08-03 a las 15.55.29
Los diferentes promesas de mitigación son difíciles de comparar, ya que utilizan diferentes años de base, diferentes años finales, y en algunos casos no se cuantifican los objetivos de reducción de emisiones en toda la economía, sino más bien desviación de las proyecciones de “negocios como siempre” (“business as usual”); o un objetivo de intensidad de carbono (reducir las emisiones de CO2 por unidad de PIB).

Suiza propone una reducción del 50% de los gases de efecto invernadero (GEI) para el año 2030, a partir de 1990; la Unión Europea, Noruega y Liechtenstein proponen una reducción del 40% en los GEI entre 1990 y 2030. Estados Unidos propuso una reducción de 26 a 28% entre 2005 y 2025. Nueva Zelanda propuso una reducción del 30% en 2030, basado en un año base de 2005; esto se ha estimado como una reducción del 11% a partir de 1990. Canadá también propuso un recorte del 30% desde 2005 hasta 2030.

Rusia propuso una reducción de 25 a 30% de 1990 a 2030; Sin embargo, dado que las emisiones se redujeron después de 1990 (después de la caída de la Unión Soviética), esta meta podría implicar un aumento del 41% en las emisiones entre 2012 y 2030.  Este es un ejemplo de como la manera en que las propuestas son formuladas puede conllevar un aumento de emisiones, en lugar de una reducción.

China no propone una reducción de las emisiones, sino más bien llegar a un pico de emisión en 2030 (con su “mejor esfuerzo” para alcanzar su punto máximo antes). China también se ha comprometido a alcanzar un 20% de su energía de fuentes bajas en carbono para el año 2030, y reducir las emisiones por unidad de PIB en un 60 a 65% de los niveles de 2005 para el año 2030.
WRI ha estimado que las promesas de INDC representan una reducción anual de -2,8% en GEI, tanto para la Unión Europea y los Estados Unidos; -2.3% Anual para Japón; -1,7% Para Canadá (http://goo.gl/lRgV5W).
Captura de pantalla 2015-08-03 a las 15.55.17
Climate Action Tracker (CAT, http://goo.gl/XXEp4c), un grupo de científicos y expertos en política del clima, considera que las siguientes INDCs son “inadecuadas” para alcanzar la meta de mantener el aumento de la temperatura por debajo de 2 grados C: Canadá, Japón, Nueva Zelanda, Rusia y Corea del Sur; le dio a la meta de intensidad de carbono de China una clasificación “inadecuada”, mientras que le da una calificación de “mediana” para sus políticas y acciones nacionales, incluido el objetivo de aumentar la participación de combustibles no fósiles en 20 % de la energía primaria.
De acuerdo con CAT (http://goo.gl/lNSHzr), “Las políticas actuales (“business as usual”) sitúan al mundo en un camino hacia 3.6 a 4.2 ° C de calentamiento por encima de los niveles preindustriales, mientras que las promesas incondicionales que los gobiernos han hecho, a partir de principios de 2015, limitaría el calentamiento a 2.9 – 3.1 ° C por encima de los niveles preindustriales. En otras palabras, todavía hay una brecha importante entre lo que los gobiernos se han comprometido a hacer y el nivel de las acciones que han llevado a cabo hasta la fecha. Las trayectorias actuales se encuentran muy por encima de las vías de emisiones consistentes con un mundo de 1,5 ° C o 2 ° grados”.

No está claro cómo se reforzarían las contribuciones “previstas” para cerrar la “brecha de la ambición”. Algunas Partes (incluyendo AILAC) han propuesto un proceso robusto de revisión ex – ante, pero las Partes solo pudieron alcanzar el acuerdo de permitir al Secretariado de la CMNUCC el preparar un informe de síntesis del esfuerzo agregado de los INDC, que debe publicarse hasta el 1 de Noviembre.  También habrá una revisión informal en Marruecos en Octubre.

El Panel Intergubernamental de la ONU sobre el Cambio Climático (IPCC) en su Quinto Informe de Evaluación (AR5) estima que se requieren reducciones de un 40 a un 70% de las emisiones de GEI para el año 2050 en comparación con 2010, y niveles de emisiones cercanas a cero o menos en 2100, con el fin de mantener el aumento de temperatura a menos de 2 grados (http://goo.gl/b63SI9).

Mientras que los principales países desarrollados están reduciendo sus emisiones, algunos emisores importantes en el mundo en desarrollo siguen aumentando las suyas. La India no ha anunciado todavía “un año pico”, citando a los imperativos de crecimiento y desarrollo económicos.

Acuerdo de París

De cualquier manera que se finalicen las INDCs y se establezcan los compromisos de mitigación, estas contribuciones tienen que ser una parte integral del acuerdo jurídicamente vinculante que se adoptará en París en la CoP21. Debe haber una fuerte obligación legal para implementar y alcanzar las metas establecidas en los documentos nacionales de compromiso. Esto, sin importar la manera en que se inscriban los compromisos, sea un anexo, una tabla o un registro en línea.

El hecho de que ya están sobre la mesa un número importante de INDCs, ha dado tanto a los gobiernos nacionales como a actores no estatales razones para estar relativamente optimistas sobre el resultado en París.  Pero la decisión más importante todavía está por llegar: un acuerdo legal que haga vinculantes a los INDCs será la mejor manera de aumentar la confianza en el proceso multilateral.
Según el vicepresidente ejecutivo de C2ES, Elliot Diringer, “Veo mucha mayor convergencia sobre las líneas generales del acuerdo de lo que vimos en el momento anterior a Copenhague.” C2ES acaba de terminar un año de consultas con los negociadores del clima de más de 20 países.

Laurence Tubiana, delegada especial del clima de Francia (Presidencia de la CoP21), indica que “Esto es algo muy nuevo. Este es un proceso en el que los países hacen progresivamente más y más con el tiempo. Se trata de un proceso de transformación largo y profundo que se extenderá durante los próximos 40 a 50 años y más allá. Necesitamos un marco normativo claro para alcanzar eso.” (http://goo.gl/s08s47).

Christiana Figueres, Secretaria Ejecutiva de la CMNUCC, confía en que la CoP21 cumplirá su objetivo de llegar a un acuerdo sobre las medidas para limitar el calentamiento global a 2ºC. “Las estrellas se están alineando hacia un acuerdo de París que establecerá una vía que nos mantenga dentro del límite de 2ºC. Lo que es novedoso aquí es que todo el mundo se está dando cuenta de que es un momento muy, muy urgente en la historia de la lucha contra el cambio climático. Que este es un momento en que no podemos darnos el lujo de perder el tiempo. Y porque todo el mundo se moviliza en la misma dirección, en realidad tenemos una muy buena oportunidad de hacer algo significativo.” (http://goo.gl/n3apmE).

Financiamiento Climático

Uno de los elementos fundamentales para alcanzar un resultado ambicioso y efectivo en Paris es la provisión de financiamiento climático. La provisión de fondos para el clima a los países en desarrollo será indispensable para lograr la reducción de las emisiones que se requiere, y también para construir la confianza con el fin de celebrar un acuerdo exitoso en París.

Según el IPCC AR5, “Para los escenarios de mitigación que estabilicen las concentraciones en el rango de 430 a 530 ppm de CO2-eq para el 2100, las inversiones anuales en el suministro de electricidad de bajo carbono y la eficiencia energética en los sectores clave (transporte, industria y edificios) se proyectan en varios cientos de miles de millones de dólares al año antes de 2030. Dentro de entornos propicios adecuados, el sector privado, junto con el sector público, puede desempeñar un papel importante en la financiación de la mitigación y la adaptación “(goo.gl/b63SI9).

Se estima que los países en desarrollo necesitarán $ 350 mil millones al año para la mitigación, más $ 70- $ 100 mil millones adicionales por año para la adaptación al cambio climático. Además, si los impactos del cambio climático siguen aumentando, será necesaria una mayor financiación para hacer frente a “las pérdidas y los daños” de los desastres relacionados con el clima, como huracanes, inundaciones, sequías y el aumento del nivel del mar.

Los países desarrollados ya se han comprometido a “movilizar conjuntamente” $ 100 mil millones por año en el financiamiento climático para los países en desarrollo, incluidos los fondos privados apalancadas con recursos públicos; pero todavía hay falta de claridad de cómo se alcanzará esta meta
AILAC y otros países en desarrollo han propuesto que el Acuerdo de París debe incluir:

a) Una meta cualitativa a largo plazo sobre los medios de implementación: “todas las inversiones deben convertirse progresivamente en bajas en nivel de emisiones y resistentes a los impactos climáticos, contribuyendo a la necesaria transformación hacia el desarrollo sostenible y el logro de la meta de mantener la temperatura media global aumentar por debajo de 2 ºC o 1,5 ºC, así como construir economías, sociedades y ecosistemas que sean resistentes al cambio climático” (del texto de negociación, http://goo.gl/JeuL68).

b) Una “meta cuantificada colectiva a corto plazo se determinará cada cinco años a partir de 2020 sobre la base de un piso de 100 mil millones de dólares por año, con el fin de mejorar la previsibilidad de la provisión de fondos para el clima, indicando niveles específicos de financiación de fuentes públicas a ser provistas”.

c) “Cada país desarrollado y otras Partes que estén en condiciones de hacerlo, se comprometen a comunicar de forma anual / bienal en el período posterior a 2020, la contribución financiera cuantificada que proporcionará en apoyo a los países en desarrollo en la aplicación efectiva de las acciones de mitigación y adaptación, a la luz de la meta de transformación establecida en el artículo anterior y el objetivo global establecido en el artículo 5.3″. Esto podría basarse en la experiencia de los documentos de “Estrategias y enfoques” para aumentar el financiamiento climático, mediante la inclusión de información a priori sobre los fondos que serán provistos.

d) Fortalecer las Entidades del Mecanismo Financiero de la Convención, incluido el Fondo Verde Climático (GCF), el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) y el Fondo de Adaptación (FA).

e) Desarrollar nuevos mercados de carbono para la el intercambio de certificados de reducción de emisiones (varias de las INDCs incluyen un componente vinculado a un mecanismo de mercado). Esto podría basarse en el mecanismo existente en el marco del Protocolo de Kioto.

En conclusión, mientras que se ha alcanzado avances con la presentación de las INDCs, todavía hace falta alcanzar el Acuerdo de Paris, que asegure la integridad ambiental y la ambición de los compromisos de reducción de emisiones (información ex – ante, metas cuantificables y comparables, ciclos con un periodo común, reglas de contabilidad, evaluación ex – ante y revisión ex –post, etc.).

(*) Las opiniones expresadas en este artículo son del autor y no reflejan necesariamente la posición de los países miembros del Grupo AILAC. Una versión de este artículo aparecerá en la Revista "Gestión" de Ecuador.  Una versión previa del artículo también fue publicada en el blog de AILAC:  http://ailac.org/por-que-paris-no-sera-copenhague-la-importancia-de-las-indcs-en-el-acuerdo-de-paris-de-cambio-climatico/