Showing posts with label Guayas. Show all posts
Showing posts with label Guayas. Show all posts

Monday, May 11, 2020

Cuarentena, muerte y reactivación

Mi columna publicada en el Diario "El Universo" el 11 de mayo, 2020:

https://www.eluniverso.com/opinion/2020/05/11/nota/7837575/cuarentena-muerte-reactivacion

Por Luis Fierro Carrió
Hay una similitud etimológica entre las palabras ‘cuarentena’ y ‘cuaresma’.
Para los cristianos, la cuaresma es un periodo de 40 días de penitencia, reflexión, ayuno y abstinencia, entre el Miércoles de Ceniza y el Jueves Santo.
Los judíos conmemoran la Pascua, que fue la liberación de la esclavitud en Egipto y la supervivencia de las 10 plagas, incluyendo la muerte de los primogénitos, de la cual se salvaron los judíos al colocar sangre de cordero en sus umbrales, para indicar su fe. En el cristianismo, se cree en la muerte y resurrección de Jesús.
Estas ceremonias están vinculadas a prácticas paganas sobre la muerte y el reflorecimiento de la vida, reflejando el paso del invierno a la primavera (los huevos de Pascua y conejos reflejan este énfasis en la fecundidad)
La cuarentena se refiere al aislamiento de 40 días de personas y bienes sospechosos de portar la peste bubónica durante la pandemia del siglo XIV (la peor pandemia en la historia, en términos de porcentaje de la población que murió).
En 2020, se ha puesto en vigencia una cuarentena forzada de la población en muchos países del mundo, comenzando por China. En el caso del Ecuador, estas medidas fueron tomadas a partir del 12 de marzo, con la suspensión de clases, eventos masivos y restricción de vuelos; y un toque de queda a partir del 17 de marzo. Ya hemos tenido más de 40 días de estas restricciones (a partir del 4 de mayo, se estableció un sistema de ‘semáforos’ por cantones, pero todos se mantuvieron en ‘rojo’) [el 11 de mayo se anuncio que 3 cantones se moverian a "semaforo amarillo": Daule y dos cantones en Morona Santiago].
Pese a las restricciones hubo un gran número de muertes en exceso, la mayoría de las cuales pueden atribuirse al COVID-19 (quizás una fracción a personas con otras enfermedades o accidentes que no tuvieron acceso a hospitales). Entre enero y abril, en la provincia de Guayas hubo 10 655 muertos por encima del promedio en el mismo periodo de 2018-2019. La siguiente fue Santa Elena, con 613 muertos en exceso; Manabí 385; Pichincha 308; y El Oro 146. En las demás provincias, el número de fallecidos se redujo, probablemente por menos muertes por accidentes y homicidios (por lo cual también es posible que la cifra atribuible a COVID-19 exceda 12 000).
Considerando una tasa de letalidad entre el 1 y el 2 %, esto significaría que ya ha habido en el Ecuador más de 600 000 casos de COVID-19 (aun con una tasa de letalidad alta del 3 %, tomando en cuenta la pobre infraestructura de salud, tendríamos más de 400 000 casos). Considerando que hasta el 6 de mayo solo se habían tomado 81 000 pruebas, las cifras oficiales de casos y muertes tienen escaso significado.
El impacto económico de la cuarentena será fuerte. De acuerdo con la Econ. María de la Paz Vela en un seminario organizado por la consultora Multiplica y la revista Gestión, el PIB del Ecuador podría caer en 7 % (yo estimo entre 11 y 15 %). El empleo adecuado caerá del 38,8 % al 35,4 %, mientras que el desempleo abierto pasaría del 3,8 % al 9 %. La tasa de pobreza, que ya había subido del 22 % en 2017 a 25 % en diciembre, ahora aumentaría al 35 % (revirtiendo una década de progreso).
Los ingresos fiscales caerían en $7000 millones; el déficit se triplicaría a $8652 millones; los requerimientos de financiamiento alcanzarían $17 000 millones. Esto hace ineludible un proceso para renegociar la deuda externa (con acreedores privados y bilaterales); y extender los plazos de deuda pública interna. El Gobierno ha propuesto una ‘Ley Humanitaria’ para recaudar fondos de las personas con mayores ingresos, y de las empresas con utilidades de más de $1 millón, pero su destino en la Asamblea luce incierto.
Las exportaciones caerían en 26 %, pero las importaciones solo se reducirían en 13 %. Las remesas de emigrantes caerían en 9 %. Se estima una reducción de la reserva en $1045 millones.
El FMI aprobó un préstamo de financiamiento rápido por $663 millones; el BID ha aprobado $700 millones, y se espera $500 millones del Banco Mundial [mas una donación de $6 millones] y $300 millones de la CAF [luego se anuncio $400 millones]. No se ha cristalizado un préstamo chino anunciado.
Se requerirán recursos para la reactivación económica. Se ha propuesto la creación de un fondo de garantía para préstamos de la banca a las PYMES, con recursos de BID Invest, IFC, CAF, BEI y otras entidades financieras multilaterales y bilaterales.
Una reactivación gradual requiere dar paso a las ventas por internet, la entrega a domicilio o para recoger en la puerta de locales comerciales; y la entrega a domicilio de alimentos y comida preparada.

Quarantine, Death and Reactivation


By Luis Fierro Carrión (*)

There is an etymological similarity between the Spanish (or Italian) words "quarantine" and "lent" (cuaresma).

For Christians, Lent is a 40-day period of penance, reflection, fasting, and abstinence, between Ash Wednesday and Holy Thursday.

Jews commemorate Passover, which was the liberation from slavery in Egypt and the survival of the 10 plagues, including the death of the firstborn, from which the Jews were saved by placing lamb blood on their doorsteps, to indicate their faith (the “Angel of Death” passed over those homes). Christians believe in the death and resurrection of Jesus.

These ceremonies are linked to pagan practices on death and rebirth of life, reflecting the passage from winter to spring in the Northern Hemisphere (Easter eggs and chocolate bunnies reflect this emphasis on fertility).

Quarantine refers to the 40-day isolation of people and property suspected of carrying the bubonic plague in Venice, during the 14th century pandemic (the worst pandemic in recorded history, in terms of percentage of the population that died).

In 2020, a forced quarantine of the population has been put into effect in many countries of the world, starting with China. In the case of Ecuador, these measures were taken as of March 12, with the suspension of classes, mass events and flight restrictions; and a curfew from March 17. We have already had more than 40 days of these restrictions (as of May 4, a system of "traffic lights" was established by municipalities, but as of May 7th all remained in "red", or full lockdown and curfew).

Despite the restrictions, there were a large number of excess deaths, most of which can be attributed to COVID-19 (perhaps a fraction correspond to people with other illnesses or accidents who did not have access to hospitals, especially in the provinces of Guayas and Santa Elena).

Between January and April, in the province of Guayas there were 10,655 deaths above the average in the same period of 2018-19. The following was Santa Elena, with 613 excess deaths; Manabi 385; Pichincha 308; and El Oro 146; in Santo Domingo de los Tsachilas, Pastaza and Galapagos there were 2-4 excess deaths. In the other provinces, the number of deaths decreased, probably due to fewer deaths from accidents and homicides (for which reason it is also possible that the figure attributable to COVID-19 exceeds 12 thousand).

Considering a case fatality rate between 1 and 2%, this would mean that there have already been more than 600,000 cases of COVID-19 in Ecuador (even with a high case fatality rate of 3%, taking into account the poor health infrastructure , we would have more than 400,000 cases). Considering that until May 6 only 81 thousand tests had been taken, the official figures for COVID-19 cases and deaths have scant meaning.

The economic impact of the quarantine will be devastating. According to Econ. María de la Paz Vela in a seminar organized by the consulting firm Multiplica and Revista Gestión, Ecuador's GDP could fall by 7% (I estimate between 11 and 15%, based on a prolonged recession that would also continue to impact the price of oil and other exports). Adequate employment will fall from 38.8% to 35.4%, while open unemployment would increase to 3.8% to 9%. The poverty rate, which had already risen from 22% in 2017 to 25% in December, would now rise to 35% (reversing a decade of progress).

Tax revenue would drop by $ 7 billion; the fiscal deficit would triple to $ 8,652 million; financing requirements would reach $ 17 billion. This makes unavoidable a process to renegotiate the external debt (with private and bilateral creditors), and rollover the internal public debt. The government has proposed a “Humanitarian Law” to raise funds from people with the higher incomes, and from companies with profits of more than $ 1 million, but the fate of the law in the National Assembly seems uncertain.

Exports would fall by 26%, but imports would only decrease by 13%. Remittances from emigrants would drop by 9%. A reduction of the international reserves is estimated at $ 1 billion.

The IMF approved a quick financing loan for $ 663 million; The IDB has approved $ 700 million, and $ 500 million is expected from the World Bank [plus a $ 6 million grant] and $ 300 million from CAF [later increased to $400 million]. An announced Chinese loan (of up to $2 billion) has not yet crystallized.

Resources will be required for economic reactivation. The creation of a guarantee fund for bank loans to SMEs has been proposed, with resources from IDB Invest, IFC, CAF, EIB and other entities.

A gradual reactivation requires making way for Internet sales, home delivery or pick up at the door of stores, and home delivery of food and prepared food.

(*) This is the English translation of an opinion column published on May 11th in Diario El Universo of Ecuador: